Extractivismo amenaza vegetación de la Orinoquia

TOMADO: Agencia de Noticias UN

25 de abril de 2019

En una zonificación de las amenazas a la vegetación de las áreas que se encuentran en proceso de declaratoria de protección, se evidenciaron conflictos entre su conservación y las actividades que realiza el ser humano en busca de su subsistencia, además de la construcción de vías y la explotación extractiva.

La Orinoquia tiene hoy poca representatividad en el sistema de parques en Colombia. Fotos: archivo Unimedios.

Se trata de un trabajo adelantado por Larry Niño Arias, magíster en Geografía de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), en el marco de un convenio establecido entre la Institución y Parques Nacionales Naturales (PNN) para la caracterización biofísica y socio económica de áreas en proceso de implementación de la ruta de declaratoria de protección.

En su tesis, el investigador identificó las condiciones socio económicas del alto Manacacías, las sabanas y humedales de Arauca y las selvas transicionales de Cumaribo, donde caracterizó la distribución geográfica de la vegetación y estableció un modelo de zonificación para mapear las amenazas cruzando las variables anteriores.

“PNN está interesado en la Orinoquia porque esta región tiene poca representatividad en el sistema de parques en Colombia y porque hace alrededor de sesenta años se ha evidenciado un cambio sustancial en el uso del suelo, además de muchos intereses económicos y políticos para darle un uso intensivo y de mayor productividad a su gran superficie.

“Hace cuatro años, el Gobierno nacional, a través de PNN, decidió incrementar las áreas de protección en el territorio, y en el caso concreto de la Orinoquia preparar las declaratorias de protección de áreas de valor excepcional en biodiversidad como las que se caracterizaron”, explica el magíster.

En las áreas en proceso de declaratoria de protección se identificaron conflictos entre los planes de conservación y las actividades de desarrollo económico local como la agricultura de subsistencia y la ganadería extensiva, además de actividades de desarrollo regional y nacional, como la construcción de vías de comunicación y la extracción de hidrocarburos y minerales.

Vegetación amenazada

El trabajo se centró en el alto Manacacías, en las sabanas y humedales de Arauca y en las selvas transicionales de Cumaribo.

Durante la investigación se elaboraron cartografías temáticas detalladas tanto de la vegetación presente en las tres zonas analizadas como de las amenazas identificadas (fuegos, carreteras, exploraciones energéticas, entre otras) durante la caracterización socioeconómica de los territorios descrita en la primera parte de la investigación.

En el alto Manacacías, la mayor parte del área se encuentra amenazada alta por influencia del hombre, especialmente las quemas para la renovación de pastizales destinados a la ganadería.

En la zona de sabanas y humedales de Arauca, de nuevo la cobertura correspondiente a la vegetación de bajo porte se encuentra amenazada por quemas, en particular de pastizales-matorrales de Axonopus purpusii y Eriosema simplicifolium.

Entre tanto, el territorio de las selvas transicionales de Cumaribo presenta la mayor proporción de área en buen estado de conservación (amenaza baja). Los bosques dominados Pouteria cuspidata, Pseudolmedia laevigata y Ocotea cymbarum y los bosques de Doliocarpus dentatus y Leptobalanus apetalus son las formaciones con mayor intervención humana, en particular por la sedentarización de comunidades indígenas y establecimiento de cultivos ilícitos.

Un mejor modelo

El trabajo también permitió avanzar en la cartografía temática de la vegetación, pues, a diferencia de los modelos usualmente implementados para el estudio de las coberturas con imágenes satelitales –como el sistema europeo Corine Land Cover–, el modelo implementado por el investigador

Niño brinda información sobre la florística y las relaciones de dominancia que se dan en la vegetación de las zonas estudiadas.

“El Corine Land Cover no refleja la heterogeneidad espacial de los trópicos ni de la riqueza de la biodiversidad de unidades paisajísticas, especialmente en el país con mayor expresión de la biodiversidad en el globo”, manifiesta el magíster. Al respecto, expresó su preocupación por la toma de decisiones con base en este insumo, que responde más a la cobertura y no a la vegetación, que es el “esqueleto” de los ecosistemas.

Además, la modelación multicriterial de las amenazas, en las que se integraron tanto los aspectos de la vegetación como los socioeconómicos, permitió establecer un vector de pesos con el que se dio una ponderación de la amenaza de la más a la menos importante, para hacer la zonificación.

El aporte del magíster y actual estudiante del Doctorado en Ciencias-Biología forma parte del estudio global adelantado por profesores y estudiantes de posgrado del grupo de investigación en Biodiversidad y Conservación del Instituto de Ciencias Naturales de la Facultad de Ciencias de la U.N. Sede Bogotá.

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